Villa Regina

La Cámara de Comercio, Industria y Producción de Villa Regina compartió un informe elaborado por la UBA y el CONICET que compara las tarifas de energía eléctrica en las distintas provincias del país.

La comparación de los cuadros tarifarios entre jurisdicciones indican que, ante igual consumo, las facturas finales más bajas se encuentran en La Rioja, Tierra del Fuego y el AMBA para los usuarios N1 (ingresos más altos). Mientras que para los N2 y N3 (ingresos bajos y medios), La Rioja y el AMBA presentan las facturas más baratas. Por otra parte, las facturas más altas se observan en Neuquén, Río Negro y Mendoza para los N1 mientras que los N2 y N3 pagan las facturas más altas en Mendoza, Río Negro y Santa Fe.

El informe indica que al momento de realizar un análisis tarifario comparativo es necesario puntualizar que en el sector de distribución conviven empresas públicas (provinciales), empresas privadas y cooperativas, alcanzadas por marcos regulatorios nacionales, provinciales y municipales en el caso de cooperativas.

Agrega que la dispersión de las tarifas es multicausal, es un proceso complejo de identificación de costos que reflejan las características propias de la red y de la región en donde se presta el servicio. Responde no sólo a diferentes estructuras tarifarias y a características estructurales propias del servicio público de distribución, sino también a factores exógenos como la existencia de diferentes cargas impositivas y anomalías como la “captura regulatoria” que altera artificialmente los niveles tarifarios en algunas jurisdicciones.

Composición de las facturas

El informe aclara que la dispersión de tarifas puede analizarse desde el punto de vista de su composición. Es decir, desde el peso relativo que tiene en la factura final del usuario el costo de la energía, el cargo por el servicio de distribución y los impuestos, tasas y otros ítems.

En el gráfico que se ve a continuación se muestra para cada segmento de usuarios la composición de la factura más alta del país, la más baja y la factura promedio país.

La factura promedio de un usuario N1 se explica en un 31% por el costo de energía consumida, mientras que el 43% corresponde al cargo por distribución y el 26% restante a impuestos.
En el caso de un usuario N2 paga por energía sólo el 5% de la factura promedio mientras el 66% del valor de la factura lo ocupa el cargo por distribución y el 29% restante son impuestos.
Por último un usuario N3 paga por energía sólo el 6% de la factura en promedio mientras el 65% del valor de la factura lo ocupa el cargo por distribución y el 29% restante son impuestos.

En los tres segmentos se observa que la factura correspondiente a la jurisdicción con la tarifa más alta presenta una mayor incidencia de los cargos de distribución respecto a los componentes de energía e impuestos. Por el contario, en jurisdicción con tarifa más baja, es el costo energético el que ocupa una proporción mayor de la factura final respecto a los otros dos componentes.