Villa Regina

Una primavera, la más frescas registradas en los últimos 6 años, presagian un verano diferente. Así como vientos de mayor intensidad llevan a un enfoque relacionado a como afectó a la fruticultura. Temas que fueron tocados y abordados por el ingeniero Sergio Ziaurris del INTA.

Los datos meteorológicos de los últimos años marcan que en esta primavera se ha tenido una temperatura promedio diaria de 0.5°C a un 1°C por debajo. Variación que se hace más evidente al comparar con una primavera del 2022 en las que fueron 24 los grados centígrados promedios diarios que distan de los 20.5 grados centígrados de este año.

Esto generó que se retrasara la floración y la fecha de cosecha esté más alejada de los inicios de años anteriores.

En cuanto a calidad se está evidenciando que no se logra un buen tamaño de pera que si bien resta tiempo para su crecimiento se deberá de jugar en una fina línea que tiene la madurez como una variable a considerar.

La fecha de inicio de temporada con la habilitación del sello de la pera William será para el próximo 12 de enero.

En cuanto a las calidades, los vientos de intensidad superior este año, evidencian daños por rameo pero en las cabeceras de los cuadros y no en su interior; según manifestó Ziaurris. Positivo es, según remarcó, que para esta época del año se tenía el registro de al menos una o dos mangas de granizo que disminuyen la calidad de la fruta; situación que no se da este año

No haber tenido lluvias importantes ha disminuido los riesgos de sarna. Por contrapartida los vientos a la hora de curar bajaron y disminuyeron las ventanas de aplicación

Los pronósticos extendidos marcan en la segunda quincena de enero precipitaciones que serían positivas para la manzana la cual la llevaría a tomar mejor color.


Entrevista a Ing. Agronomo Sergio Ziaurris