Villa Regina

Al cumplirse un año de haber sido electo intendente de Villa Regina, el ingeniero Luis Albrieu dialogó con InfoRegina. Cuándo se gestó su candidatura, cómo fue la campaña, los resultados y las primeras medidas fueron algunos temas abordados.

“Mi candidatura a intendente comenzó un año antes de la elección y fui a ver a Alberto Weretilneck. Tenía la intención de ser intendente, posibilidades reales de serlo pero para revertir la situación del municipio y hacer una gestión decorosa necesitaba un gobernador amigo, el acompañamiento de la provincia. Sabía también que Weretilneck iba a ser el próximo gobernador”, relató Albrieu.

Recordó que “también había adelantado que me iba a presentar con un partido vecinal, así fue, y con Weretilneck hicimos una alianza de gobierno que dura cuatro años. De cómo se dieron las cosas no cambiaría nada”.

En ese momento, aún no se había confirmado la candidatura de Weretilneck y, agregó, que “Sergio Massa fuera candidato a presidente era algo muy lejano”.

¿Qué motivó que fuera nuevamente candidato?, le consultó InfoRegina. Albrieu respondió: “Desde el año ’89 estoy ligado al Municipio, como funcionario, presidente del Concejo, intendente interino a partir de la enfermedad de Carlos Peralta, luego dos veces intendente. De mis 40 años de vida política, 25 estuve unido al municipio. Le tengo un cariño muy especial y me daba pena verlo tan desatendido. Ser candidato fue una decisión mía, me siento cómodo siendo intendente y veía con tristeza que Regina perdía día a día oportunidades de mejorar”.

“Sabía también que ponía en juego la imagen positiva que dejé en mis dos gestiones anteriores. Cuando se toma una decisión en este contexto, es sin paracaídas, pero no lo evalué en esos términos. Creo que junto a Miocevic (Daniel, también dos veces intendente) soy el único que tiene un conocimiento cierto y concreto del municipio. Si hubiera querido, podría haber tenido otra proyección dentro del Frente Renovador pero preferí esto”, aseveró.

La charla también tuvo referencias al aspecto nacional. En este sentido, indicó que “con Weretilneck seguimos pensando que hacía falta un presidente con diálogo, con conocimiento del Estado. El nuevo presidente plantea situaciones totalmente disruptivas. No coincido con el planteo de Milei, pero sí tengo que decir que fue sincero en la campaña en relación a lo que iba a hacer”.

“Yo también fui sincero en la campaña. Es más, mi campaña fue casi triste, de hecho la más triste que hice. No prometí nada, les dije la verdad a los vecinos, lo que restó votos. Yo sabía que iba a ser intendente por eso tenía que ser medido con lo que decía. En algunas reuniones casi me peleé con los vecinos, lo cual no es recomendable en campaña. Por ejemplo en una reunión con vecinos de calle Alberdi por el tema de la obra de pavimento, enojados con razón. Hay dos o tres obras de pavimento que me comprometí a hacer, una es concluir las cuatro cuadras que restan”, dijo.

Albrieu reconoció que “antes de asumir sabía lo que tenía que hacer, por ejemplo, la no renovación de contratos. Fue una medida muy dura, dolorosa para mí, pero necesaria porque sino no hubiera podido pagar los sueldos en febrero y hubiera tenido un conflicto gravísimo en la Municipalidad. Tuve que hacerlo, y reitero, fue muy dura, y a diferencia de lo que sucede a nivel nacional, veo al presidente que hasta disfruta las medidas que toma, yo sufrí el proceso”.

Sobre el resultado de la elección, reconoció que “esperaba muchos más votos de los que tuve, es más estuve herido en mi autoestima por un tiempo. Esperaba mayoría en el Concejo Deliberante, pero es cierto también que de todo se aprende. El que tiene que lidiar con el CD es Maxi (Maximiliano Garré, presidente del Legislativo), es un amigo, un compañero de ruta. No me tengo que cuidar las espaldas en ese aspecto”.

“El presidente del Concejo es un hombre de mucha experiencia en política y tengo que decir que es más pícaro que yo. Yo soy más técnico en muchas cosas, él tiene más calle por decirlo de alguna manera. Es una persona que aprecio mucho”, agregó sobre Garré.

Albrieu señaló que “si en el 2015 hubiera podido, hubiera sido intendente nuevamente. Me gusta ser intendente, la verdad no sé si la gente me volvería a elegir. Tengo planteado el final de mi carrera política. Pienso en 4 años y nada más porque me ayuda a gobernar. Hacer lo que hay que hacer significa que por ejemplo te peguen un cabezazo o que mucha gente no te quiera al menos por un tiempo. El pensar que me voy me permite hacer cosas porque no me importa el futuro político”.

“Hago lecturas de las políticas de Estado. La gente votó a Milei que dijo que iba a hacer lo que está haciendo. Si ustedes me plantean que esto me da techo para hacer algunas cosas, digo que no. En Regina Milei sacó el 60% de los votos, o sea que lo votaron la gente de la UOCRA, de UATRE, de la Fruta, los empleados municipales, o sea el pueblo votó a Milei. Por más que el ajuste sea muy duro, la idea inicial de que hacía falta un cambio es innegable, no se puede discutir que la gente quería un cambio. El PJ tiene que hacer una lectura de lo que pasó”, reflexionó.

Y volviendo a lo local aseveró: “Por lo pronto “Compromiso con Regina” y yo tenemos un acuerdo con Weretilneck por cuatro años. Fue un acuerdo de gobierno no electoral”.

InfoRegina le recordó una frase que dijo en otras entrevistas, en las que había adelantado que en abril comienza su verdadera gestión. “Es así. Compré 16 gomas por $16 millones. Vamos a iluminar nuevamente el Arroyo Salado. Empezamos con el recambio de 1000 lámparas. Tenemos el compromiso de provincia de terminar el nexo cloacal que une barrios Moschini, Magisterio, ARA San Juan, todo ese sector”, confirmó.

¿Al no haber aspiración política por parte de Albrieu, implica buscar la proyección de alguien de confianza?, se le preguntó. “Me gustaría que la gente que tenga proyección política sepa lo que es un municipio”, manifestó.

El intendente también confirmó que se comenzó con reuniones con instituciones para delinear los festejos por el centenario de la ciudad. “El ánimo de la gente es excelente para el festejo, el que no tiene ánimo soy yo. No quiero que se malinterprete, lo que quiero decir es que me gustaría estar mucho más enfocado en ese tema, pero no puedo. Si uno deja de empujar, Regina se para”, finalizó.